domingo, 12 de febrero de 2017

Mis gafas de VR

En diciembre del año pasado (estamos a mediados de febrero de 2017), compré en la tienda china Aliexpress tres sets de gafas para realidad virtual por menos de diez euros en total.
Tardó cerca de un mes en llegar, pero el paquete traía todo lo prometido, excepto unas instrucciones inteligibles. Después de pegarme con ellas un poco, logré montar mis gafas. Poco después descubrí un código QR en el embalaje que, decía, lleva a un vídeo con instrucciones. Hoy he probado ese código y no lleva a ningún sitio, o mi móvil no sabe gestionarlo...
El caso es que, al final, tenía en mis manos un soporte de cartón con una correa de goma, con un par de imanes en un lateral, que no sabía muy bien para qué servían. Intuí en un principio que eran para hacer de botón, para interactuar con el móvil una vez encerrado en el artefacto... Pero no conseguí que hiciera función alguna. No hasta que instalé y abrí la aplicación Cardboard, de Google. Entonces, con un puntero que aparecía en el centro de la pantalla, podía apuntar a las zonas interactivas, y desplazando el imán del exterior de la caja (lo que afecta a la polaridad del que se encuentra en el interior, que a su vez interactúa con algún sensor del teléfono), pude interaccionar con el mundo virtual en el que estaba inmerso.


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